Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón. Hechos 5:12.
Pentecostés demuestra lo que Dios puede hacer cuando una iglesia se une alrededor de Cristo y se entrega completamente al Espíritu Santo.
Elena de White declara: “No hay límite para la utilidad de quien, poniendo a un lado el yo, deja actuar al Espíritu Santo en el corazón y vive una vida enteramente consagrada a Dios”.
Después del derramamiento del Espíritu, las buenas nuevas de Jesús resucitado fueron llevadas a lugares distantes. Los discípulos testificaron con poder, muchas personas aceptaron el evangelio y la iglesia comenzó a crecer.
Pero antes de la gran proclamación ocurrió algo importante: cesaron las luchas por posiciones, las diferencias fueron superadas y los discípulos llegaron a estar unánimes.
Entonces una sola pasión dominó sus vidas: revelar el carácter de Cristo y trabajar por el avance de su reino.
The Review and Herald, 30 de abril de 1908.
Este es también el desafío de OneVoice27. Antes de una proclamación mundial necesitamos una iglesia espiritualmente preparada.
Pentecostés nos muestra la ruta: UNIDAD → ESPÍRITU SANTO → TESTIMONIO → PERSONAS ALCANZADAS
Podremos usar diferentes idiomas, medios, dones y plataformas, pero todos podemos proclamar una misma esperanza: Jesús murió. Jesús resucitó. Jesús salva. Jesús transforma. Jesús viene pronto.
Conclusión:
Pentecostés no comenzó con multitudes escuchando, sino con discípulos unidos y llenos del Espíritu Santo.
OneVoice27 necesita una iglesia reavivada, unida y preparada para llevar personas a Jesús.
Tarea sugerida para hoy:
Ora por tres cosas:
o“Señor, reaviva mi vida”.
o“Señor, une y llena de tu Espíritu a mi iglesia”.
o“Señor, úsame para llevar a alguien a Jesús”.
Elige una persona por quien orar y trabajar durante este mes.
Una iglesia reavivada es una iglesia que permanece unida en Cristo, llena del Espíritu Santo y comprometida con la misión. Cuando dejamos que Dios transforme primero nuestro corazón, Él puede usar nuestra vida, nuestros dones y nuestra voz para llevar esperanza y conducir a otros a Jesús.