Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi casa serviremos a Jehová. Josué 24:15.
Siento un interés especial en los movimientos y las decisiones que se harán en este congreso [Congreso de la Asociación General de 1901] con respecto a las cosas que deberían haberse hecho años atrás, y especialmente hace diez años, cuando estuvimos reunidos en congreso y el Espíritu y el poder de Dios descendieron sobre nuestra reunión, dando testimonio de que Dios estaba listo para obrar en favor de este pueblo si hubiera manifestado la disposición de trabajar.
La luz que me fue dada entonces era que si esta iglesia alcanzaba un nivel más alto que cualquier otro pueblo sobre la faz de la tierra, debería ser leal y representar correctamente la verdad. El poder santificador de la verdad, revelado en sus vidas, habría de distinguirlos del mundo.
Año tras año se reconoció lo mismo, pero no se han visto los principios que exaltan a un pueblo entretejidos con la obra. Dios les dio clara luz tanto acerca de lo que deberían como de lo que no debían hacer, pero ellos se apartaron de esa orientación. Me maravillo que todavía tengamos tanta prosperidad como la que gozamos hoy. Es por la gran misericordia de nuestro Dios, no por nuestra justicia, que su nombre no es deshonrado en el mundo.
La Palabra de Dios ha de ser nuestra guía. De ningún modo los testimonios han de tomar el lugar de la Biblia. Deben conducirnos a la Palabra descuidada para que podamos comer las palabras de Cristo, alimentarnos con ellas, y con una fe viva podamos ser edificados. Si vivimos en obediencia a Cristo y su Palabra, comeremos las hojas del árbol de la vida, que son para la sanidad de las naciones. The General Conference Bulletin, 3 de abril de 1901.
Conclusión:
Dios llama a sus líderes y a su pueblo a una dedicación total y constante. La fidelidad a la Palabra y la obediencia sincera son las únicas bases para una obra que glorifique su nombre.
Tarea sugerida para hoy:
Renueva tu compromiso con Dios en oración. Decide conscientemente servirle con fidelidad en tu hogar, tu iglesia y tu vida diaria.