“Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo”.
Filipenses 2:15
Dios desea que nuestra vida sea una evidencia visible del poder transformador de Jesús.
“La transformación del carácter debe atestiguar al mundo que el amor de Cristo mora en nosotros”.
Pero para llenarnos de su Espíritu, primero necesitamos vaciarnos del egoísmo. Cuando el yo ocupa menos espacio, Jesús puede hacerse más visible en nuestra vida.
David comprendió esta relación. Después de pedir restauración espiritual, declaró: “Vuélveme el gozo de tu salvación [...] Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se convertirán a ti”.
Salmos 51:12, 13. Primero transformación; después testimonio.
Elena de White añade una verdad profundamente misionera: Dios utilizará a creyentes humildes “para alcanzar a quienes no pueden alcanzar los ministros ordenados”.
Joyas de los Testimonios, t. 2, p. 382.
Esto es fundamental para OneVoice27.
La misión no pertenece solamente a pastores, evangelistas o comunicadores. Cada miembro tiene un círculo de influencia que probablemente nadie más podrá alcanzar de la misma manera.
Tu familia.
Tus amigos.
Tus compañeros.
Tus vecinos.
Tus contactos digitales.
Entre ellos puede haber alguien esperando una palabra de esperanza.
Dios puede utilizar una conversación, una llamada, un mensaje o una publicación sencilla para comenzar un camino que conduzca a una persona al estudio de la Biblia y finalmente a Jesús.
Conclusión:
No todos podemos alcanzar a todos, pero todos podemos alcanzar a alguien.
Cuando Cristo transforma nuestra vida y el Espíritu Santo nos llena, nos convertimos en luminares en medio del mundo.
Tarea sugerida para hoy:
Piensa en una persona de tu círculo de influencia que necesite esperanza.
Escribe su nombre. Ora específicamente por ella y pregúntale a Dios:
“Señor, ¿cómo puedes usarme para acercar esta persona a Jesús?”
Luego da el primer paso: un mensaje, una llamada, una visita o una invitación.