El sol de justicia: recibimos luz para compartir luz
“Con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”. Colosenses 1:12, 13
Jesús no solamente quiere iluminar nuestra vida; quiere convertirnos en canales de su luz para otros.
Elena de White presenta una hermosa comparación. Así como el sol envía sus rayos en todas las direcciones, Cristo, el Sol de Justicia, posee luz, gracia, esperanza y salvación suficientes para alcanzar al mundo entero.
Pero hay un principio fundamental: “No podemos recibir las riquezas de la gracia de Cristo si no deseamos impartirlas a otros”.
Y añade: “Cuando tengamos el amor de Cristo en nuestros corazones, sentiremos que es nuestro deber y privilegio compartirlo”.
The Review and Herald, 26 de agosto de 1890.
La gracia recibida se convierte en gracia compartida.
Esto nos prepara para OneVoice27. Millones de personas viven conectadas, pero muchas necesitan encontrar un mensaje que las conecte con la esperanza que solamente Jesús puede ofrecer.
Dios puede utilizar nuestra voz para hacerlo.
Una conversación.
Un mensaje.
Un testimonio.
Una publicación.
Una invitación a estudiar la Biblia.
Cada uno puede convertirse en un rayo de esperanza que conduzca a alguien hacia Cristo.
No necesitamos ser predicadores profesionales ni expertos en comunicación. Necesitamos haber experimentado personalmente la gracia de Jesús y estar dispuestos a compartirla.
Quien ha encontrado la Luz no puede esconderla.
Conclusión:
Cristo nos ilumina para que iluminemos a otros.
OneVoice27 será poderoso cuando cada miembro comprenda que no es solamente receptor del mensaje, sino también portador de la esperanza de Jesús.
Tarea sugerida para hoy:
Piensa en algo concreto que Jesús haya hecho en tu vida. Puede ser una oración respondida, una promesa que te sostuvo, una experiencia de perdón o una ocasión en la que sentiste su dirección.
Ahora cuéntaselo brevemente a alguien. Puedes comenzar diciendo: “Quiero compartir contigo algo que Jesús ha hecho en mi vida…”
No necesitas decir mucho. Cuenta tu experiencia y deja que Cristo sea el centro.