Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito… las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.
2 Pedro 3:15, 16.
Si sentimos hambre y sed de justicia el Señor hará grandes cosas por nosotros. Somos propiedad comprada por Jesucristo. No debemos perder nuestra devoción y consagración. Estamos en conflicto con errores y engaños que tienen que ser barridos de las mentes de quienes no han actuado en armonía con la luz que ya recibieron. La verdad bíblica es nuestra única seguridad.
Yo sé y comprendo que tenemos que ser confirmados en la fe, y en la luz de la verdad que se nos dio en nuestra experiencia inicial. En ese tiempo, un error tras otro nos oprimió, y ministros y doctores introdujeron nuevas doctrinas. Como resultado de investigar las Escrituras con mucha oración, el Espíritu Santo traía la verdad a nuestras mentes.
A medida que los puntos de nuestra fe se establecían, nuestros pies se iban colocando sobre un fundamento sólido. Bajo la dirección del Espíritu Santo aceptamos la verdad punto por punto. Yo era arrebatada en visión y se me daban explicaciones… Todas estas verdades están inmortalizadas en mis escritos. El Señor nunca contradice su Palabra. Los hombres pueden inventar artificio tras artificio, pero todos los que creen que el Señor ha hablado por medio de la hermana White estarán seguros de los engaños que vendrán en estos días finales. Manuscript Release T760: Pg. 22, 23.
Conclusión:
La seguridad doctrinal se encuentra en permanecer firmes en la verdad revelada y probada. La oración, el estudio diligente y la guía del Espíritu Santo protegen al creyente del error.
Tarea sugerida para hoy:
Revisa una enseñanza bíblica fundamental y agradece a Dios por la claridad con la que ha sido establecida para tu seguridad espiritual.