Una conexión permanente: orar siempre, testificar siempre
“También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar”.
Lucas 18:1
La comunión con Dios no puede ser ocasional.
Elena de White declara: “Una conexión permanente con el agente divino es esencial para nuestro progreso”.
La gracia que necesitamos al comenzar también la necesitamos durante todo el camino.
Así como una planta necesita continuamente agua para crecer y madurar, el discípulo necesita vivir conectado con Dios para producir fruto.
The Review and Herald, 2 de marzo de 1897.
Esta verdad es esencial para la misión.
OneVoice27 no puede convertirse solamente en una fecha, una campaña o algunos días de publicaciones. El objetivo es formar discípulos que vivan permanentemente conectados con Jesús y permanentemente disponibles para testificar.
Orar siempre no significa permanecer todo el día de rodillas. Significa vivir conscientes de la presencia de Dios.
oMientras trabajamos.
oMientras viajamos.
oMientras hablamos con alguien.
oAntes de enviar un mensaje.
oAntes de compartir una publicación.
oAntes de ofrecer un estudio de la Biblia.
Podemos elevar una breve oración: “Señor, úsame”.
Cuando esta conexión se vuelve permanente, también nuestra sensibilidad misionera aumenta. Empezamos a reconocer oportunidades que antes pasaban desapercibidas.
Conclusión:
La misión no es un momento de nuestra vida cristiana; es el fruto de una vida permanentemente conectada con Dios.
OneVoice27 será más poderoso si antes de convertirse en una gran movilización mundial se convierte en un estilo de vida misionero.
Tarea sugerida para hoy:
Establece hoy tres momentos breves de reconexión:
Mañana: “Señor, guía mi día”.
Mediodía: “Señor, ¿a quién puedo servir?”
Noche: “Señor, ¿cómo me usaste hoy?”
Y antes de cada conversación importante, haz una oración silenciosa: