“Lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual”. 1 Corintios 2:13
No basta hablar de la verdad. Necesitamos hacerlo bajo la dirección del Espíritu Santo.
Elena de White lamenta que podamos estudiar ampliamente las profecías y explicar las doctrinas, pero prestar poca atención a aquello que hace eficaz nuestra labor espiritual: la presencia del Espíritu Santo.
La verdad necesita ser proclamada, pero nuestra confianza no puede descansar únicamente en la calidad de nuestras palabras.
El conocimiento es importante.
La preparación es necesaria.
La comunicación es útil.
Pero la conversión pertenece a Dios.
Por eso, al prepararnos para OneVoice27, necesitamos unir dos elementos que nunca deberían separarse:
Verdad bíblica + poder del Espíritu Santo.
Estudiaremos Daniel y Apocalipsis. Presentaremos las verdades para este tiempo. Utilizaremos diferentes medios para comunicar. Pero el centro debe ser Jesús, y nuestra dependencia debe estar en el Espíritu Santo.
No buscamos simplemente informar a las personas acerca de la profecía. Queremos que la profecía las conduzca a Cristo.
No buscamos solamente producir contenidos. Queremos sembrar la verdad.
La promesa es que quienes siembran fielmente podrán finalmente regresar con alegría trayendo sus gavillas.
Testimonios para los Ministros, pp. 174-175.
Conclusión:
El mensaje necesita claridad bíblica, Cristo en el centro y el Espíritu Santo dando poder.
OneVoice27 no debería producir solamente más comunicación religiosa, sino más proclamación de Jesús y de su verdad para este tiempo.
Tarea sugerida para hoy:
Antes de compartir una verdad bíblica, practica esta secuencia:
oESTUDIA — ¿qué enseña realmente el texto?
oORA — pide la dirección del Espíritu Santo.
oCENTRA — identifica cómo esa verdad conduce a Jesús.
oCOMPARTE — comunícala de manera sencilla a alguien.
Estudia la verdad. Depende del Espíritu. Proclama a Jesús.